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La historia de hoy es sobre gente extraordinaria.
Sobre gente que tiene la virtud de mirar lo que ocurre alrededor para identificar problemas y resolverlos a través de construir empresa.
Algo tan sencillo como mirar y escuchar son virtudes que escasean y por ese mismo motivo las pocas personas que tienen esta capacidad sobresalen.
Hoy te hablaré sobre Isaac Carasso.
Un personaje que miró y detectó que muchos niños Barceloneses tenían bastantes problemas digestivos y ofreció una solución: yogures fermentados.
¿te suena Danone?
Pues eso, ahí lo tienes. Yogures fermentados para niños con problemas digestivos.
Miró, escuchó y ofreció una solución, el resto de la historia ya te la puedes imaginar.
Mientras él miraba y escuchaba la gran masa pasaba por ahí.
Volvamos al 2024.
Hoy y ahora todas las empresas quieren IA.
IA sin personalidad, IA-s planas.
IA-s iguales para todos y a peso.
IA-s sin impacto copiando al vecino.
¿Sin estrategia y a lo loco qué puede salir? IA-s de ni fu ni fa.
Y esto es justo lo que no hace falta.
Esto no funciona así.
Lechuga a peso vale, IA a peso no vale.
¿te digo lo que hace falta?
Mirar y escuchar, igual que Isaac.
Sólo eso y todo eso.
Fijarse y dejar de hacer IA como lo hace todo el mundo.
Definir tu propia personalidad para no ser igual que los demás.
Ahí está el tesoro de la IA pero la gran masa no parece verlo, simplemente pasa por ahí.
Soy Unai y tengo la curiosa virtud de esclavizar IA-s para ponerlas al servicio de tu negocio.
Lo he hecho muchas veces y dado que lo miro todo en cada ocasión es diferente.
Miro y escucho.
Para escuchar que mejor que empezar dedicándonos 15 minutos de nuestras vidas para charlar por teléfono.
15 minutos.
Por teléfono.
AQUÍ y sólo por conocer gente nueva ya merecerá la pena.