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Hace un par de semanas la IA era para ...
... OpenAI, Microsoft, Google. Equipos de élite, servidores con más potencia que ciudades enteras, un pozo sin fondo de millones de dólares.
Hoy, todo ha cambiado.
Hoy, un grupo de chinos ha tirado la puerta abajo con R1.
Y no lo han hecho con presupuestos infinitos, ni con chips de última generación, ni con apoyo de grandes corporaciones. Lo han hecho con inteligencia, con optimización, con ganas de reventar el tablero.
Este modelo no solo es bueno. Es una maldita locura a nivel de ingeniería de software, no de IA.
Con un poco de ingenio y tecnología de toalavida han reventado el mercado.
Un poco de programación en ensamblador, unos chips normalitos y un equipo muy loco …
Ahora, una IA de frontera que puede correr en tu portátil.
Un modelo que grita que no hace falta gastar miles de millones para competir con los grandes.
Que la IA ya no es propiedad de un club privado.
Que las startups ya no están condenadas a ser meros clientes de las APIs de OpenAI.
Que el campo de juego ha cambiado para siempre.
Mientras algunos todavía están procesando lo que esto significa, otros ya están tomando posiciones. Porque lo que viene ahora es una guerra.
No te confundas. Esto no significa que OpenAI o Google vayan a desaparecer. Tienen los servidores. Tienen los datos.
Pero ahora ya no son los únicos con las cartas ganadoras en la mano.
Y aquí está la gran pregunta: ¿qué vas a hacer tú?
¿seguir dependiendo de otros?
¿apostar por construir algo propio?
Decisión estratégica, sin duda.
Escríbeme. Si quieres
Unai